Para mi Encanto.
CRISTÓBAL COLÓN DEL SIGLO XXI
Carmen se va. Una Voz la acompaña a la conquista de un Mundo Nuevo, mientras se transfigura en un Cristobal Colón del siglo XXI. Conducida por encima de una rampa mecánica, despega sobre las alas de un poderoso gigante volador en la península de sus sueños.
Su mente ha pasado las fronteras geográficas que un mapa de plástico encierra dentro de rayas coloreadas. Su ritmo es rápido, su entusiasmo apretado. Quiere vivir España sin manecillas, ni atajos. Sus pies graban una tierra llena de hallazgos. Nuevas caras y trajes arrancarán los suyos, ya consumidos y encogidos.
Su sonrisa genera melodías que se expanden de un rincón a otro del País. Desde el este al oeste, la armadura pesada de un caballero andante la protege de las aspas de los molinos de viento del Océano y la brisa del Mediterráneo enciende la pólvora de la felicidad. El barco de su fantasía retoma el viaje, como un caracol húmedo y lento que rapidamente sigue las curvas de una tierra que huele a tradiciones y celebra fiestas para que el sufrimiento caiga en el olvido.
Desde el sur hasta el norte todo cambia. La sequía le entorpece el juicio, tiene la garganta árida y el sol descompone el agua en gotitas que se deslizan sin ruido, por el tobogán de su cuello.
El descubrimiento de restos romanos e islámicos la envian al pasado, rumbo a las respuestas de los enigmas del Universo. Un torbellino sopla fuerte y Carmen se levanta. Llega a aquella lluviosa y fría cuesta del norte, repleta de eucaliptos y castaños, de sabores selvajes que la cautivan.
Aunque una parte de ella se queda, a la espera de que vuelva en su próximo viaje, el resto de su ser regresa a su gente, que encantada por la magia de sus cuentos ansiará para conocer aquella Voz que la ha acompañado.

