ÉL ES LA MENTE Y EVOLUCIONA, ELLA EL CORAZÓN Y SE ANCLA.

ÉL ES LA MENTE Y EVOLUCIONA, ELLA EL CORAZÓN Y SE ANCLA.

SINOPSIS:

Este cuento es una profunda alegoría sobre la dualidad entre mente y corazón, razón y emoción, presente y ausencia. A través de una prosa poética y simbólica, se explora el sufrimiento interior y la desconexión entre dos seres que, aunque cercanos, no logran coincidir en el mismo plano existencial. La narrativa juega con conceptos abstractos como el tiempo, el espacio y la percepción, creando una atmósfera suspendida entre la realidad y lo intangible. La figura de Chiara representa la entrega emocional absoluta, mientras Martino encarna la lucha racional por comprender lo incomprensible. Es un relato delicado, íntimo y melancólico, que invita a reflexionar sobre los límites del amor y la comunicación.

ÉL ES LA MENTE Y EVOLUCIONA, ELLA EL CORAZÓN Y SE ANCLA.

Si el tiempo es una línea de puntos y el espacio una extensión de líneas sin un principio ni un fin, esta historia podría desarrollarse en cualquier lugar del vasto universo y ser contada en un instante eterno. Los latidos se aceleran y la emoción llega. Recorre directamente las largas venas de todo el cuerpo y se detiene en el pecho, justo en el corazón. Llega a donde ningún médico puede llegar: dentro de la fibra de cada célula. Implosiona, no se escucha el ruido, no hay ningún cambio en la cabeza. Todo permanece inmóvil.

“Las sensaciones regresan, se vuelven en mi contra, piensa Chiara, y aunque intento escapar o alejarme del estado de parálisis en el que me encuentro, sufro igual, el dolor vence a cualquier consejo. Martino, por favor, vuelve al trabajo, no te quedes a mi lado”.

Él, fiel a ese corazón, no puede irse y espera en silencio que llegue el momento en que pueda traerla de regreso. Él es la mente y evoluciona, ella el corazón y se aferra a las mismas formas ancestrales de sufrimiento, las primitivas.

—Estoy aquí porque he dejado de razonar. No quiero ser como tú, que estás ahí reflexionando sin cesar —continúa la voz imperceptible de Chiara desde su cama. Todo a su alrededor es oscuridad, no hay esperanza. No hay horizonte ni atardecer, solo un color, el negro. Incluso las lágrimas caen invisibles, falta la luz para iluminarlas. Sin embargo, Chiara no teme nada, mientras que Martino no tiene ganas de quedarse allí.

—Me encuentro en un lugar que no es «aquí» o en un tiempo que nunca es «ahora» porque ahora que mi mente está apagada, finalmente tengo un corazón que late sin el control de los pensamientos. Puedo ir hacia adelante y hacia atrás en el futuro y en el pasado y entender qué será de mí o cómo era. Martino, ¿cómo es que entre tanta gente aún sientes melancolía, tristeza y soledad? ¡Qué paz aquí, en cambio, en esta dimensión!

Él, inflexible, lucha e inventa soluciones:

—Si todo es una cuestión de tiempo, —razona— ¿por qué no enviar también mi corazón donde está Chiara para gritar el mismo dolor? ¿Por qué no acelerar o ralentizar mi mente? ¿Seré capaz de traerla de vuelta a la tierra así? Si somos completamente capaces de dividirnos, debo investigar por qué Chiara, hace algunas mañanas, antes de ir al trabajo, se perdió y nunca llegó a su oficina. La encontraron dos horas después con el corazón palpitando y una mente embotada, mientras que yo, ese mismo día, salí de casa con un solo pensamiento: “¿He cerrado la ventana del trastero de abajo?”

Desde ese día, solo mi mente ha permanecido encendida, antes de que me avisaran que la de Chiara se había apagado. Desde entonces, es como si mi corazón se hubiera detenido. Si hoy dejara este mundo, aparentemente comprensible, según lo que ven mis ojos y perciben mis sentidos, para refugiarme en el tiempo y en el espacio de Chiara, tal vez oiría una voz que me respondería:

—Ahora, vamos a casa, es tarde. Estoy cansada y tengo hambre. Compré pescado esta noche.

Hoy, sin embargo, regreso solo, necesito intentar y volver a intentar entender cómo dos mundos cercanos que viajan en líneas temporales diferentes no logran tener el poder y la fuerza para unirse en un solo punto: el corazón.


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