Massimo Maria Carpinteri, 2023-24, olio su tela, cm 30×60
LA NIÑA INVISIBLE
SINOPSIS:
Este cuento es una delicada y melancólica metáfora sobre la soledad, la invisibilidad emocional y la esperanza. Alicia, una niña aparentemente frágil pero interiormente poderosa, encuentra en su aislamiento una forma de resistencia silenciosa. La narrativa poética y simbólica contrasta la oscuridad del dolor con la promesa luminosa de la primavera, que representa la renovación y la posibilidad de un renacer emocional. La voz de la Naturaleza actúa como un consuelo y una guía, recordando que el ciclo de la vida siempre ofrece nuevas oportunidades. Es un cuento introspectivo, profundo y lleno de sensibilidad.
LA NIÑA INVISIBLE
Alicia está sentada en su columpio y sueña con volar. Aunque no tiene alas.
En silencio escucha el viento que la rodea y la acaricia. Habla de su dolor al viento, envuelto en largos rizos negros que, como enredaderas, quieren llegar a los demás, a esos otros que no la ven, que no la oyen. Está sola en esa mesa que la aleja de las miradas distraídas. Su invisibilidad la hace fuerte, segura y capaz de defenderse. Alice acurruca su cuerpo como lo hace un gato en busca de calor. En su espacio, los sueños la transportan muy lejos. Alice se siente genial cuando está sola, cuando domina su vida y la comparte en silencio. La ausencia de miradas le permite alcanzar emociones fuertes, con mayor facilidad que otros. Alice es diferente y esto no nos gusta, no es común, pero ella no se rebela, cede, se sacrifica y se aísla.
Hoy Alice deja de pedir atención. Su columpio la lleva a los tejados donde puede desaparecer, suave y tiernamente. Etérea y sin maquillaje, con su piel pálida y su cuerpo demacrado, no necesita mucho para seguir creciendo. Alicia ya no busca, Alicia ya no grita, sino que anula las necesidades y cede a las peticiones de una voz tiránica.
Sin embargo, la Naturaleza la mira atentamente y le dice:
—Espera, Alicia. Es otoño y aunque las hojas secas y el humo gris te rodeen, esperaremos juntos a que las golondrinas regresen y traigan las flores de la hermosa estación, la primavera, que con sus hechizantes olores y hojas verdes llenará tu cuerpo escondido entre los pliegues de un vestido, reducido a lo esencial. Pronto te bajarás de ese columpio y empezarás a correr por esos callejones, tan lejos de ahí. Empezarás a soñar a lo grande porque la primavera llega…siempre.

